CON LA POETISA JULIETA VALERO

Por ENCARNACIÓN SÁNCHEZ ARENAS

Nace en Madrid, 1971, es autora de los poemarios Altar de los días parados (2003), Los Heridos Graves (2005), Autoría (2010) y Que concierne (2015), Los tres primeros años (2019) y Mitad (2021), entre otros títulos. Es co-autora también de las prosas e imágenes de La nostalgia es una revuelta. Las postales de Julieta Valero y Oleñka (2017). Licenciada en Filología Hispánica (UCM), ha desarrollado su actividad profesional en el mundo de la edición y la gestión cultural. Colabora con la Fundación Centro de Poesía José Hierro.

Las poéticas de los autores nacidos hacia 1970 (más o menos incluidas en la obra Deshabitados de Juan Carlos Abril), o un poco después, llegan desde el punto de vista teórico con una mirada mucho menos marcada que la realista o la también muy definida poesía esencial o del silencio. Es la promoción de nuestra Julieta Valero.  Hay una menor toma de posiciones, pero más abiertas, dubitativas y reticentes, dodecafónicas en el caso del poeta Peyrou, si bien con grados en la desazón hacia puntos álgidos (Jorge Gimeno, patriarca del grupo), menos marcados desde lo teórico, más indefinidos como grupo, como indica Rafael Morales Barba en Poéticas del Malestar. .
Los Heridos Graves revela una fisonomía lacerada: la del yo en busca de los otros, en contacto –doloroso y cordial- con los otros. Los conflictos imperecederos del hombre –el amor, el deseo, la muerte- son un punto de encuentro: hieren al poeta, y le revelan que sus heridas son también labios con los que besar a los demás, manos con las que intercambiar dolores o esperanzas, piel en la que unirse. Los poemas de Los Heridos Graves, dotados de tensión lingüística, avivan lo real: revelan fuegos raros, quebraduras desconocidas. Son vigorosos, pero también vulnerables: con su  fortaleza en lo delicado y sanguíneo. Acaso porque son acontecimientos, que documentan la asombrosa realidad de estar aquí, solos –uno, tú, muchos-, bajo forma humana. Los Heridos Graves somos todos, según aparece en Revista de Poesía Prometeo, números 77-78 año XXV-2007:/V EN LA CASA /Me conciernen los rituales y el instante en que tiemblan esos abrigos negros. /Me concierne después la casa vacía y la piedra tomando lentamente los retratos. /Busco a mis parientes, las beso, vigilo su dolor. Las dejo solas. /Tengo que ver con la extinción de la ira sobre el calendario. /Tengo que ver con el olvido. /.

Según aparece en “Babelia”, El País (25-11-2019): en el anterior libro, Que concierne, asistíamos a la construcción de un sujeto en quien concurrían los roles como presente ciudadana (con el 15-M como telón de fondo) y de futura madre. Siguiendo el orden cronológico, Los tres primeros años reflejan los tres primeros años de vida de la hija y la transformación del núcleo familiar a partir del nacimiento. La poeta ofrece una deconstrucción de la maternidad, rebate algunos prejuicios arraigados sobre los vínculos filiales y transita entre la anatomía individual y el organismo social.

 (PUBLICADO EN EL DIARIO JAÉN EL 24-12-2021)

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