Por Encarnación Sánchez Arenas
Jesús Aguado (Madrid, 1961) es un poeta, traductor y antólogo español.
Su obra está contenida en las siguientes publicaciones: Primeros poemas del naufragio (1984), Mi enemigo (1987), Semillas para un cuerpo (1988), Los amores imposibles, ganadora del premio Hiperión (1990), Libro de homenajes (1993), El placer de las metamorfosis (Antología 1984-1993) (1996), El fugitivo (1998), Piezas para un puzzle (1999), Los poemas de Vikram Babu (2000), La gorda y otros poemas (2001), Lo que dices de mí (2002), «Heridas» (2004), La astucia del vacío (2005) y Verbos (2009).
Además ha traducido varios libros relacionados con la cultura de la India y preparado una edición de poetas devocionales de ese país: «Antología de poesía devocional de la India» (1998). Es articulista del diario La Opinión y codirector de varias colecciones de poesía, entre ellas MaRemoto, junto a la poeta Aurora Luque.
La influencia de la cultura hindú en la poesía de Jesús Aguado no se ciñe a un momento determinado. Los elementos de origen hindú aparecen a lo largo de su trayectoria literaria y actúan como referentes en distintas dimensiones creativas. Así, en la obra de Aguado encontramos poemarios de nítida inspiración hindú, como es el caso de Los poemas de Vikram Babu (2000) o el más reciente Dice Kabir y otros poemas (2019). Además del empleo de estos heterónimos en el terreno creativo, Aguado explora su relación espiritual con la cultura hindú en Benarés, India, un libro de viajes donde el poeta relata en breves prosas su estancia en la ciudad del título.
Estos y otros textos reflejan la atracción que siente Aguado hacia el acervo cultural del país. Tal atracción no desemboca, por cierto, en la conversión del autor a alguno de los sistemas filosóficos o religiosos que crecieron o se desarrollaron en India. Aguado no adopta como propio ni el hinduismo ni el budismo; no los convierte en parte integrante de su identidad. Para no caer en la ilusión de las conversiones fáciles, Aguado se esfuerza en preservar la distancia cultural que lo separa de estas tradiciones, precisamente para proteger el valor de alteridad que adquieren en su desarrollo intelectual. A sus viajes geográficos y mentales puede aplicarse lo que el poeta escribe en Diccionario de símbolos: “… un recorrer territorios que debería constituir siempre la constatación de la existencia autónoma del otro, que es el infinito, lo radicalmente distinto, el misterio de los misterios, el espejo tachado, uno de los orígenes de la palabra dios” (2010: 162), como indica Sergio Navarro Ramírez en “Diferencia de la identidad cultural: Los poemas borrados de Jesús Aguado y José Watanabe” de Castilla. Estudios de literatura, 14 (2023): 525-548.
Y cito los siguientes versos del poema “Tus palabras”:/ Tus palabras: me envuelven en una placenta y me colocan delicadamente en tu interior para gestarme. /Me trasladan, las traslado, vamos abriendo surcos desde dentro hacia fuera./.
(PUBLICADO EN EL DIARIO JAÉN)









